El Tratado de Corbeil

El acuerdo entre Luís IX y Jaime I

Puso fin a las desavenencias entre ambos y mejoró la administración de la Corona de Aragón

En un lejano reino francés, allá por el siglo XIII, existía un rey que tenía territorios repartidos por casi todo el mundo conocido. Algunos de estos dominios se situaban después de los Pirineos, justo en la Península Ibérica y, la verdad  que en aquél momento histórico, era bastante complicado y costoso atravesarlos, para solicitar de sus vasallos los correspondientes diezmos que debían pagar a la corona.

Por el contrario, había otro rey también importante, pero en la Península Ibérica, era el rey de Aragón, que tenía, a su vez, dominios en la otra parte de los Pirineos, en la llamada Marca Gothia, que estaban mejor relacionados logísticamente con el rey francés y que suponían el mismo agravio para el rey de Aragón a la hora de gestionarlos.

Entonces, siguiendo los consejos de los asesores de ambos reyes, el rey francés, Luis IX, cede a Jaime I los condados de la parte ibérica y el aragonés cede a Luis IX sus derechos en la parte francesa, poniendo fin a los agravios para la gestión y a las desavenencias entre ambos reinos. Esto fue lo que en síntesis supuso el Tratado de Corbeil.

Pero vamos a adentrarnos un poco más en la historia, para poder conocer cómo se desarrolló este acuerdo y las consecuencias geográficas, históricas y lingüísticas que supusieron para la época.

«Cataluña no existió como entidad jurídica propia hasta la unificación de sus ocho condados por el emperador Carlos I en 1521.»

El Tratado de Corbeil (1258), escrito en latín, comienza con las siguientes palabras: “Es universalmente conocido que existen desavenencias entre el señor rey de Francia y el señor de Aragón, de las Mallorcas y de Valencia, Conde de Barcelona y Urgel, señor de Montpellier; por lo que el señor rey de Francia dice que los condados de Barcelona, Besalú, Urgel, etc. son feudos suyos; y el señor rey de Aragón dice que tiene derechos en Carcasona, Tolosa, Narbona, etc.”

Durante toda la Edad Media Cataluña fue sólo una “Marca Hispánica” tributaria de los Reyes Carolingios hasta que en dicho tratado,firmado el 16 de julio de 1258, entre San Luis Rey de Francia y Jaime I El Conquistador, acordaron que los condados al sur de los Pirineos tributarían a la Corona de Aragón y los condados del norte a Francia.

El principal propósito de Luís IX para con este tratado era evitar la expansión aragonesa en Francia y obligar a Jaime I a luchar contra los musulmanes para obtener nuevos territorios. Fue el precio impuesto por Francia como vencedora de la cruzada contra los cath-arios.

Es necesario conocer, para entender mejor las decisiones tomadas en la época, que las divisiones internas de los godos dieron lugar a dos facciones:

  • Los hispano-godos del Reino de Toledo, de religión católica, y
  • Los godo-alanos (o cath-alaunos) de Narbona, partidarios de mantenerse arrianos (cath-arrios o catharos).

Como consecuencia del Tratado de Corbeil, se derivó un problema que requería una pronta solución. Don Jaime era el heredero de su tío, Nuño Sánchez, Señor del Rosellón y Cerdeña. Don Nuño había acogido en sus posesiones a la nobleza cath-alauna, huída de los territorios tomados por el rey de Francia en la «Marca de Gothia». Un pueblo sin estado y sin un territorio propio en el que asentarse constituía una fuente inagotable de conflictos, por lo que Jaime I decidió otorgar el Reino de Mallorca a la nobleza cath-alauna como consta en el Llibre de Repartimets.

Desde este instante, la historia de los cath-alaunos es la historia del Reino de Mallorca y de los condados del Rosellón y de la isla de Cerdeña.

Los 8 condados de la Marca Hispánica tuvieron plena jurisdicción hasta el siglo XV, fueron los siguientes:

  • Barcelona
  • Besalú
  • Vallespir
  • Peralada
  • Ausona
  • Ampurias
  • Urgel
  • Cerdeña

La única excepción fue el Condado de Barcelona que, por el matrimonio del Conde Ramón Belenguer IV en 1137 con Dª Petronila de Aragón, quedó entonces incorporado a la Corona de Aragón pero sin variar su condición de condado, como sigue siendo en la actualidad.

Los 7 condados restantes mantuvieron su independencia hasta 1521, cuando el Rey de España Carlos I nombró Virrey de Cataluña al Arzobispo de Tarragona, don Pedro Folch de Cardona. Momento en el que puede decirse que se configuró Cataluña como región, hasta esa fecha no pudo actuar ni actuó como entidad histórica unificada.

«Se firmó 29 años después de la reconquista del Reino de Mallorca y 20 años después del Reino de Valencia.»

El Reino de Aragón estaba integrado por los siguientes territorios:

  • La actual provincia de Lérida.
  • La franja grande del río Ebro hasta el mar, incluía a Tortosa como ciudad costera.
  • Jaca (la primera capital que tuvo cuando aún era Condado).
  • Huesca
  • Zaragoz
  • Tortosa
  • Teruel

Según el ordenamiento político internacional y su jurisprudencia, la actual Cataluña era territorio francés y así fue hasta el 16 de julio de 1258, fecha de la firma del Tratado de Corbeil. En el mapa que se adjunta de la Biblioteca Nacional de Paris (1235) se puede observar que Cataluña aún no existía: los ocho condados feudales de la época pagaban vasallaje a los reyes francos.

Existen documentos de mapas de la época del siglo XIV que corroboran esta tesis, como por ejemplo los que se encuentran numerados y archivados en las siguientes bibliotecas:

  • Biblioteca Apostólica Vaticana.
  • Biblioteca Británica.
  • Biblioteca Príncipe Corsini de Florencia.
  • Biblioteca Nacional de París.
  • Biblioteca Palatina de Parma.
  • Biblioteca Nacional de Nápoles.
  • Biblioteca Laurenciana de Florencia.
  • Biblioteca Estatal de Baviera en Múnich.
  • Museo Topkapu Sarayi, Estambul.
  • Museo Marítimo, Barcelona.
  • Museo Marítimo Nacional, Greenwich.
  • Biblioteca Newberry, Chicago.
  • Biblioteca James Ford Bell, Minneapolis.
  • Hispanic Society, Nueva York.
  • Biblioteca Hungtinton.

La lengua de los catalanes era llamada llemosí o provenzal, que era el occitano propio del sur de Francia y de los condados de la Marca Hispánica, una mezcla entre el idioma de los francos, el latín, aportaciones del valenciano y del italiano. No será hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando será llamado catalán que, además, se dividía en siete variantes que carecían de gramática.

En conclusión el Trtado de Corbeil supuso por un lado que el rey Luis IX de Francia viera cumplidas sus pretensiones de retirar a la Corona de Aragón de la región francesa, por el otro, Jaime I de Aragón conseguía que todos los territorios más próximos a su control tuvieran una continuidad geográfica, mejorando así la administración del reino.

El territorio que hoy conocemos como Comunidad Catalana no fue unificado hasta el siglo XVI, se trataba de un territorio poco poblado y que, gracias al rey de Aragón se le concedió el asentamiento en territorios de ultramar que tenía la Corona en el mediterráneo. El idioma de los catalanes no se oficializa hasta mediados del siglo XIX y en ese momento se encuentra divido y sin una gramática normalizada.

 

¡Próximamente mucho más sobre éste y otros eventos de la historia!

 

Fuente: Lo Nostre | Navegando en le Recuerdo | Cardona y Vives | La Verdad Ofende

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